viernes, 23 de marzo de 2012

21 DE DICIEMBRE DEL 2012: ¿EL FIN?



Ahora que el tema del 2012 está de moda, me decidí a escribir un artículo, a cerca de las diferentes profecías, que se han dado a lo largo de los cuatro mil años de historia  registrados. Desde  el libro oráculo I-Ching, hasta el calendario maya, parecen coincidir que el 21 de diciembre de este año, ocurrirá algo.
Unos lo llaman el apocalipsis; otros, simplemente lo consideran una fecha para la transición a una nueva etapa de la historia; el hecho de que la fecha 21 de diciembre del 2012, ha sido señalada por varias profecías del mundo antiguo, de la edad media, e incluso en la modernidad.
Comencemos por señalar la que ha tenido más impacto en la sociedad:
El calendario maya.
La cultura maya, examinando los datos de las culturas que la precedieron, inventó un calendario, entrelazando los ciclos solares, lunares  y planetarios; así, pudieron predecir muchos acontecimientos astronómicos, tales como eclipses, con una exactitud mejor que la que tienen ahora los científicos; con eclipses a miles de años en el futuro.
A cerca del calendario, se decía que predijo la llegada de los españoles a México, con exactitud, incluso del mismo día.
Teniendo estas referencias, el calendario maya, misteriosamente, termina el 21 de diciembre del 2012.
Algunos lo consideran el fin del mundo; otros, simplemente, que es el término del ciclo actual, para que comience el siguiente ciclo, en el calendario maya.
¿si es cierto? No lo sabemos; pero también otros, coinciden en estas profecías.
A muchos kilómetros de allí, y muchos años antes, existían las sibilinas, en el imperio romano; que eran los oráculos de la Roma Imperial.
Muchas personas, desde los más bajos estratos de la sociedad, hasta las altas esferas, iban a consultarlas, sobre diferentes temas.
Las Sibilinas, tenían su refugio en unas cuevas, donde se dice, que respiraban gas etileno, procedente de unas cámaras subterráneas naturales, que es un gas alucinógeno.
Otro que lo dijo, era el libro profético, del I-Ching.
Tres mil años antes de Cristo, el I-Ching, había sido inventado durante el reinado del emperador Fu-xi. El  I-Ching, se utilizaba de acuerdo al azar; se lanzaban tres monedas; y dependiendo de cómo cayeran, se podían obtener 64 combinaciones posibles. De acuerdo a ello, es decir, a las monedas, se trazaban líneas seguidas o partidas, y se hacía seis veces. Resultado de esto, se obtenía un gráfico de seis líneas, llamado  hexagrama.
Según el resultado, el hexagrama que salía, era buscado en un índice; y generalmente, eran exactos.
Este libro, el I-Ching, había predicho que en un cierto tiempo, lo que consideraríamos el 2012, el mundo llegaría a su fin.
Luego, hay varias profecías, dadas por personas diferentes, en diferentes lugares y épocas distintas.
Por ejemplo, una tribu de Estados Unidos, también había predicho que el fin sería este año. Al igual que el antiguo Mago Merlín. ( Nosotros tenemos idea de que el mago Merlín solo existió en las películas del Rey Arturo, pero en la realidad existió en el siglo X,  y se decía que era un mago Celta)
Lo cierto es que antes, muchas otras profecías habían señalado que el mundo se acabaría en ciertas fechas, pero no pasó nada.
Así que rogamos, porque también estas profecías, que coinciden, se equivoquen, como lo hicieron otras, antes.

domingo, 1 de enero de 2012

¡Feliz Año Nuevo!

Ahora, que ya estamos en el 1 de enero del año 2012, quiero decearles un feliz año a todos, y que la hayan pasado muy bien, en compañía de sus familiares y amigos, y esperando las doce, para decir en voz alta, mientras abrazan a sus amigos, ¡feliz año nuevo!.
que en este año, la paz y la dicha estén en sus corazones, y que todo sea felicidad, y que puedan lograr todo lo que se propongan.
Gracias ppor leer!

jueves, 29 de diciembre de 2011

¿Se puede viajar más rápido que la luz?

Hasta ahora, no.
Este tema, es algo importante, para la ciencia futura, y también para los viajes interestelares; ya que, es necesario que alcancemos una velocidad casi cercana a la de la luz, para poder emplear menos tiempo en llegar a las estrellas más próximas al sistema solar.
en Primer lugar, debemos señalar la velocidad de la luz. La velocidad lumínica, es de trescientos mil kilómetros por segundo (300000 km/s). así, podemos señalar, que la luz, tarda en llegar desde el sol, hasta nuestro planeta, en quinientos segundos, es decir, ocho minutos, y veinte segundos. y tarda, en llegar desde la estrella más próxima (próxima centaury), unos cuatro años, y un poco más (4,4 años).
Ahora, debemos señalar una manera de poder alcanzar tales velocidades, pero no sobrepasarlas; ya que, de acuerdo a la teoría de la relatividad, ninguna partícula, puede sobrepasar la velocidad de la luz.
Pero en teoría, si se puede. Algunos científicos, señalan que hay partículas (virtuales) que sí se pueden desplazar a velocidades superlumínicas; tales partículas, son conocidas como taquiones, que fácilmente, pueden llegar a velocidades súper lumínicas. Esto, en la ciencia ficción se da, en muchas obras, que permiten los viajes interestelares; dando origen al consepto de hiperespacio, en donde se desplazan los taquiones.
Existe otro punto; De acuerdo a la relatividad general, se pueden desplazar entre dos puntos del espacio, curvándolo, dando origen a un agujero de gusano, que es un agujero, en el tejido del espacio/tiempo. en Tales agujeros, en realidad, no se sobrepasa la velocidad de la luz, si no, que se atraviesa el tejido espacio temporal, a una velocidad sublumínica.
Otra manera de viajar virtualmente más rápido que la luz, es en naves interestelares, en cuya estructura, se pueda realentizar el tiempo, cosa que virtualmente, para un observador del exterior, se perciva como si la nave, se estuviera desplazando más rápido que la luz. En realidad, no lo hace; pero desde fuera, así se nota. lo que pasa, es que dentro de la nave, el tiempo pasa muchísimo más lento. un ejemplo, es que una nave, se desplace en el espacio, de un punto A a un punto B; si la distancia es doscientos años luz, y si dentro de la nave, el tiempo se reduce doscientas veces de su transcurso normal, para los tripulantes, habrá pasado un año, hasta llegar al punto B; pero para los observadores del exterior, habrán pasado doscientos años.
Entonces, podemos llegar a una conclución; que hasta ahora, no se ha podido sobrepasar la velocidad lumínica; nisiquiera, hemos podido llegar a un diez por ciento de la misma; entonces, podemos decir, que en el futuro, quizás se pueda viajar de una estrella a otra, en el transcurso de una vida humana, y así, poder colonizar otros planetas.